La Gobernabilidad - una matriz, una maraña

La confusión y la camisa de fuerza. La institucionalidad y la gobernabilidad. La maraña entre Estado, Gobierno y Parlamento.

Cuando el Gobierno tiene mayoría en el Congreso entonces tenemos gobernabilidad, cantan y repiten todos. Craso error. Acaso ¿es el Parlamento él que gobierna? El Parlamento debiera hacer las nuevas leyes y el Gobierno promulgarlas y ver que se cumplan. Pero el Parlamento también controla en parte el funcionamiento de las mismas, lo que lleva a confusión. A confundir el Gobierno con el Estado. El Gobierno dice que leyes se deban legislar y nuevamente se comparten cosas que debieran ser independientes. El Gobierno aquí es el jefe de muchas cosas y no hace nada bien, porque no sabe y no sabe - porque sus integrantes no tienen la formación, preparación o inteligencia necesaria. Pero para eso existen los asesores y los operadores, institución importante y perversa.

El Gobierno debe velar por el funcionamiento de lo establecido, que funcione el banco central, carabineros, el poder judicial, etc. Podría decirse que funcionen las instituciones del Estado. Pero el Gobierno NO debe interferir en ellos como en  la Onemi por ejemplo. La Onemi debe funcionar de modo independiente del Gobierno de turno. Carabineros es un servicio y como tal debe funcionar y de forma independiente del Gobierno. Y así por definición el Banco Central. El poder judicial dirime los mal entendidos de manera imparcial. Pero bien, sería su definición y por lo tanto un servicio a la comunidad e importante: independiente del gobierno por cuanto es un ente del Estado, como todos los servicios (Lindo sería). El Gobierno no debería ni regir, ni conducir, debería controlar y velar por el cumplimiento de lo establecido.

Los indultos (esencia del concepto de gobierno) pasaron de moda - es tema judicial y responsablemente sólo judicial (muy cierto toda vez que funciona el Estado de Derecho). Los gobiernos quedan obsoletos desde el momento en que el Estado funciona. A nadie más le importaría el gobierno de turno, si las cosas funcionan. La veleta de la Contraloría, el SII y el Poder Judicial no giraría según los vientos que soplan desde el Gobierno.

Entonces: ¿de qué sirven los gobiernos? Para mejorar el Estado? Efectivamente para eso servirían, pero eso es tarea del Parlamento. Conclusión los Gobiernos están obsoletos y el Parlamento necesita un jefe y ya tiene uno, al menos nominal. Esta maraña requiere desenredo, separar aguas, definiciones limpias. Servicios del Estado con funcionalidades claras y empoderadas de manera independiente de la autoridad de turno.

El referéndum es el comodín para el impase, que busca legitimar cualquier cosa, pero no debiera siquiera existir. Pero como se me ocurre tal cosa!? Mi lógica dice que si todo lo que nos regula: leyes, decretos y ordenanzas fueran aprobadas por nosotros, no habría temas de cúpulas populistas, ni intereses partidarios o privados que busquen asirse de algo en base al resultado del referéndum. Parece tómbola, todos tienen en un referéndum o consulta ciudadana sus apuestas hechas. Pero la fachada es la democracia en su esencia.