Buenas Intenciones y errores garrafales

El incremento del número de empleados en una actividad o organización tiene un óptimo y luego decae rápidamente cuando sigue aumentando. La actividad pasa a ser redundante y el resultado ineficiente y finalmente ineficaz. Ante el estímulo no sale ya mas una respuesta de esa organización. Esto se conoce normalmente sin tanto pensamiento como burocracia. Pero este razonamiento explica el grave error de aumentar el aparato fiscal en 50% como lo acaba de hacer la presidenta Bachelet. Cualquiera que tenga una empresa sabe el caos que significaría aumentar en 50% el personal.

 

Garrafal el error cuando se dimensiona el resultado de casi cero eficiencia y cero eficacia con un 50% más de gasto. Esto se deja además visualizar al pensar en cual dependencia del estado, ministerio o institución ocurrió el descalabro mayor con 60 mil personas adicionales que entraron al aparato fiscal y sus instituciones. Muchas ya en decadencia por el exceso de empleados, asesores y apoderados.

 

Contrarrestar el desempleo haciendo crecer las instituciones del estado por la vía de contratar más personas implica empobrecer al país. Gasta mas plata de todos para recibir menos en cambio. Recíprocamente al ser cualquiera de las instituciones más eficiente se genera más riqueza para todos. En este contexto se entiende que la eficiencia es solidaria. La eficiencia de cualquiera, no sólo de las instituciones, genera por ende más para todos.

 

Llevando estos fenómenos un poco más lejos se llega a Cuba y Venezuela o a Chile de la época previa a Pinochet. En ese tiempo en Chile Salvador Allende imprimía billetes para aumentar los sueldos con la consecuencia que el sueldo aumentado alcanzaba luego para menos que antes por la inflación que generaba al aumentar el circulante. Como se constata se trata de un fenómeno muy similar al de contrarrestar la cesantía con contratación estatal. Sumando buenas intenciones crece la desesperanza y en el caso de Venezuela pasar del país mas rico de Latinoamérica a ser más pobre en 15 años y para Cuba de ser el 2º más rico en los años 50 al más pobre desde hace rato.

 

Mejorar los sueldos aumentando el sueldo mínimo ya es una buena intención conocida por el el efecto de una mayor cesantía que no queda en eso - genera pobreza. Hay sueldos mayores para algunos y otros ya no pueden aportar en sus hogares porque quedaron cesantes. Globalmente visto el daño a los cesantes supera por mucho la mejora de los otros. Pierden en salud, en futuras pensiones, en  la olla, pero tienen  una "cesantía digna" … gracias a las buenas intenciones.