Un poco de Historia. Los Americanos del Norte nos vendieron bajo una máscara humanitaria de nombre "Alianza para el progreso" una reforma agraria y una tributaria en los años 60 a cambio de créditos bancarios que nos harían dependientes: una colonización económica. Implementadas las reformas seríamos felices porque se borrarían las desigualdades y con las riquezas repartidas seríamos todos ricos - así cantaba el marketing de la conquista económica de los Kennedy.
Las reformas sin embargo demoraron varios períodos presidenciales comenzando con Alessandri, luego continuaron con Frei y terminaron con Allende, total = 15 años. El logro de las reformas fue una calle importante en Santiago con el nombre de Kennedy, en honor a la Alianza humanitaria y su pronto deceso, el deceso del presidente americano y de las reformas a manos de los cubanos.
La Alianza de los gringos dejó tierra fértil para terminar la reforma agraria con Allende en una repartija de terrenos tomados, confiscados, expropiados - en resumen robados de sus dueños para reducirlos a la total improductividad. El camino quedó libre al intento de Rusia con Cuba y su brazo armado en Chile, el MIR y el FMR, para subyugarnos, esta vez políticamente y económicamente desde adentro.
Apareció Pinochet para quitarle a unos y otros sus sueños y las que pensaban ya suyas, las gallinitas de oro. Se encendió pero, una tercera ilusión luego, la de los demócrata-cristianos que esperaban les llegara el poder de manos de Pinochet con prontitud para aprovechar lo poco y nada que quedaba. Así las vueltas de la vida: ellos que hubieran sido incapaces de recuperar el país, lograron asirse de él 17 años más tarde y pasárselo al MIR para los sobresueldos de Lagos. Así autorizados los sobresueldos llegarían las nuevas repartijas a Gendarmería y a Carabineros de manos del FMR con la Señora Bachelet.
La refundación del Chile que vivimos desde el 2014 a la fecha de este 2017 tiene muy mal pronóstico y así como se rebautizan las instituciones y proyectos estamos recién partiendo con el "Chile-zuela", nuestra nueva identidad y reencarnación de vidas anteriores como las de los 60 y 70.
Es utópico pensar en la privatización del congreso y en gobiernos entregados en concesión cada 4 años.
Lógico, viviríamos una realidad sin la gallinita de los huevos de oro.